Urinarios ‘exhibicionistas’ desatan polémica en París

Son unas pequeñas estructuras rojas, de cemento, pero se están bastando para generar una polémica veraniega en París. Se trata de los nuevos urinarios que el Ayuntamiento parisino está instalando y que ya han empezado a crear controversia entre quienes lo ven necesario y quienes lo consideran un invento antiestético.

Los ‘uritrottoir’, resultante de reunir en una palabra urinario y acera en francés (trottoir), vienen a completar la red de urinarios públicos de la capital francesa. Hay 450 en todo París, pero los que se conocían hasta ahora tienen puerta automática, son gratuitos y cerca de la mitad son accesibles las 24 horas del día. Son, en esencia, como los muchos que hay por ciudades de medio mundo. Los nuevos modelos, de los que se han instalado cuatro, se caracterizan por un diseño en el que no hay lugar a la discrección. Se trata de una pequeña construcción adosada a paredes y muros que carece de cabina y que invita a hacer las necesidades en lo que parece un buzón rojo. Eso sí, son sólo para el sexo masculino.

«Es horrible», dijo el propietario de 50 años de una galería de arte cercana. «Nos dicen que tenemos que aceptarlo, pero esto es absolutamente inaceptable. Está destruyendo el legado de la isla. ¿No pueden las personas comportarse?», se pregunta.

«Si no hacemos nada, los hombres seguirán orinando en las calles», defienden las autoridades. «Si realmente molesta a la gente, encontraremos otra ubicación».